Conversaciones
con Luisa Richter
Hola Luisa es tu alumna Beatriz Gómez..
Primero que nada quiero decirte que te quiero, que te agradezco
todas las palabras trazadas en mis manos llenas de carbón,
quiero que sepas que después que aprendí a comer
pintura con mi mamá, aprendí a digerirla contigo.
Es un proceso largo, agotador pero excitante, como dices tu,
lo excitante de ver un plano en blanco que no sabes que va a
ocurrir, como la vida.
Te leí en el monitor de mi computadora, ví tu
foto alrrededor de noticias confusas entre políticas
superfluas. Ahí estaba mi profe, con su mundo en búrbujas
de planos blancuzcos, y personajes propios de ella protegiéndola
de todo ese periódico filtrado por mi cable.. y
me lancé a mis cuadernos de escritos en suelo del Instituto,
escritos en marcadores de colores, lápiz y borrones.
Abuscar tu número de distancia , que sabía que
podía hablar contigo tan solo abrir la puerta del tiempo
plasmada en mis cuadernos de clases.
Te Ohiiiiiiiiii..!
¡Qué emoción !, mientras hablabamos, centraba
mi atención en tu acento Germano simpre tuyo ...siempre
apuntando la esencia de la razón, confusa con el pigmento
hispánico-caraqueño...y el collage de nuestra
esencia, esencia de mezclas de razas, colores, líneas
y
música que envolvieron a todos en ese salón de clases a las 7:30 A.M. en punto. Nunca olvidaré la puntualidad de Hans Rouse y Richter, no por el tiempo, sino por la aventura que ocurriría en salón a esa hora de la mañana....¡No me lo podia perder!.¡Era como esas películas de aventuras fantásticas!. Era como la puerta del tiempo o el túnel del tiempo, si no llegabas a esa hora en punto o antes me perdía de las aristas universales que abrían ese canal para conjugar millones de aventuras en un Universo blanco, de dos dimensiones, ancho y largo, donde por medio del profe, dentro de un Cubo, nos dirigia para convertir ese plano en Tres dimensiones...Lo más sorprendente y aún me ocurre, es que a partir de ese momento supe que hay más de tres dimensiones, y que la más importante es la libertad, la libertad de ser valiente para entrar en un papel blanco o un mundo desconocido, lanzarse y bailar con los trazos, sonreirle al error, tomarse un café con los miedos y ser agradecido.
En este momento, me encuentro pintando, tengo varios proyectos y no es casual que aparezcas en mi mundo porque siempre a partir de tu ensenanza formas parte de él. Tengo las manos llenas de óleo, y las uñas cortas con los topes de color, típico del proceso...Pero luego de hablar contigo , me llene de todo el recuerdo de esas aventuras que pasamos todos tus alumnos , y que de cierta forma como magia encendieron mis motores para entrar de nuevo al portal de dos dimensiones. ¿El tiempo?. No existe, cada trazo, puede ser un segundo o toda una vida,..pero no puedo dejar de entrar a ese portal, porque es mi vida. Salgo de vez en cuando, a ver que sucede en la tierra, pero te soy sincera profe, que bien se vive en la luna. En las estrellas, en los trazos , en los planos personales, en mi mundo.
Que bella noticia la de tu muestra en Alemania, se que la voy
a ver, y que te voy a ver pronto.
Recibe mi gran abrazo de agradecimiento y respeto
Tu alumna con olor a linaza y óleo
Beatriz Gómez